Portal ACE

Últimas publicaciones

Hipertrofia mediada por estiramiento


Magíster Víctor García Casas

Durante décadas, la conversación sobre selección de ejercicios giró alrededor de dos cosas: qué músculo trabaja y cuánta carga permite mover. Con eso se armaron casi todas las rutinas que circulan.

Falta una variable en esa lista, y en los últimos años se volvió difícil de ignorar: en qué longitud muscular ocurre la parte más exigente del ejercicio. Dos movimientos pueden trabajar el mismo músculo, con la misma carga relativa y las mismas repeticiones, y producir resultados distintos según dónde caiga el pico de tensión.

El rango estirado: donde el músculo recibe la señal más fuerte.
El rango estirado: donde el músculo recibe la señal más fuerte.

La idea, en términos mecánicos

Un músculo genera tensión de dos maneras que se suman.

La tensión activa es la que producen los puentes cruzados entre actina y miosina cuando el músculo se contrae. Depende de cuánto solapamiento haya entre los filamentos, y por eso alcanza su máximo en longitudes intermedias: demasiado acortado, los filamentos se estorban; demasiado estirado, se solapan poco.

La tensión pasiva es distinta. Es la que aparece por las propiedades elásticas del tejido cuando el músculo se alarga, sin necesidad de que se contraiga nada. Crece a medida que la longitud aumenta, y en el rango final se vuelve considerable.

La tensión pasiva sumada a la activa cambia la magnitud del estímulo sobre la misma estructura.
La tensión pasiva sumada a la activa cambia la magnitud del estímulo sobre la misma estructura.

Cuando un ejercicio exige fuerza en una posición alargada, esas dos tensiones se suman sobre la misma estructura. La consecuencia es que la carga mecánica total que soporta el tejido en esa posición es mayor que la que soportaría en una posición acortada con la misma resistencia externa.

Y si aceptamos que la tensión mecánica es el driver primario de la hipertrofia, la predicción se cae de madura: entrenar en longitudes largas debería producir más crecimiento que entrenar en longitudes cortas. Eso es lo que se puso a prueba.

Qué encontró la investigación

Los trabajos de Maeo y colaboradores en 2023, Pedrosa y colaboradores en 2022 y Wolf y colaboradores en 2023 abordaron la pregunta desde ángulos distintos: comparar ejercicios que trabajan el mismo músculo en longitudes diferentes, y comparar rangos de movimiento parciales acortados contra parciales alargados.

El patrón que aparece es consistente en la dirección: el trabajo en la posición alargada produce más hipertrofia que el trabajo equivalente en la posición acortada. No es un efecto marginal ni una diferencia que aparezca solo con métodos muy sensibles.

Hay un matiz que conviene registrar, porque hace la diferencia entre entender el principio y repetirlo mal: el efecto no aparece de manera uniforme en todas las regiones del músculo. Buena parte de la ventaja se concentra en las porciones que efectivamente se someten a la longitud aumentada, lo cual es coherente con la idea de hipertrofia regional. No es que el músculo entero crezca más de manera homogénea: son las regiones cargadas en estiramiento las que responden.

Y hay un segundo matiz, más importante para la práctica: la comparación es entre rango parcial alargado y rango parcial acortado. No es un argumento para reemplazar el rango completo, que sigue siendo la opción por defecto razonable en la mayoría de los casos. Es un argumento sobre dónde poner el énfasis y qué sacrificar cuando hay que recortar.

Esa distinción resuelve además una confusión frecuente. Mucha gente escuchó que «los parciales son mejores» y empezó a hacer medias repeticiones en el rango que ya venía haciendo, que suele ser el superior. Eso es exactamente lo contrario de lo que muestran los datos: si vas a recortar el recorrido, la mitad que hay que conservar es la de abajo, no la de arriba. El malentendido convierte un hallazgo útil en un empeoramiento del programa.

Vale la pena señalar también qué tipo de evidencia estamos manejando, porque la calidad importa más que la cantidad. Son estudios de intervención con medición morfológica del músculo antes y después, no encuestas ni observaciones de campo. Miden lo que nos interesa, que es el crecimiento, y no un intermediario que después hay que interpretar. Cuando varios equipos independientes llegan a la misma dirección con ese diseño, el hallazgo se sostiene.

El dato que no hay que usar

Acá conviene un rodeo, porque circula una cifra que en ACE decidimos no publicar como gancho.

Se cita con frecuencia un aumento de IGF-1 local asociado al trabajo en posición alargada. La cifra que aparece en la fuente disponible en nuestro cuerpo documental es de aproximadamente tres veces más en las intervenciones de rango parcial alargado frente a las de rango parcial acortado, tomada de McMahon y colaboradores en 2014. Circula también una versión que habla de una proporción mayor, derivada de datos agudos de señalización local, pero la cifra que sostiene la cita oficial es la de tres veces.

Aun con la cifra correcta, el estatus de esa evidencia es débil, y el verbo que corresponde es sugiere. Hay dos razones. La primera es que se trata de un marcador de señalización medido de forma aguda, no de un resultado de hipertrofia medido en el tiempo. La segunda la vimos hace poco en este mismo espacio: la respuesta hormonal aguda al ejercicio es un mal predictor del crecimiento a largo plazo, y no habría coherencia en rechazar ese argumento cuando se usa para justificar el mito hormonal y aceptarlo cuando nos conviene para defender el trabajo en estiramiento.

La evidencia que sostiene este tema es morfológica: mediciones de crecimiento muscular tras semanas de intervención. Esa es sólida y alcanza de sobra. El IGF-1 es un dato secundario y así hay que tratarlo.

Dónde está estudiado y dónde se está extrapolando

Esta es la parte que casi nunca aparece en el contenido que circula sobre el tema, y es la que más importa si tenés que programar.

Dónde el efecto está estudiado directamente y dónde se está extrapolando.
Dónde el efecto está estudiado directamente y dónde se está extrapolando.

La evidencia directa se concentra en unos pocos grupos musculares. Los gemelos, con la elevación sentada y dorsiflexión completa, son probablemente el caso mejor documentado. Los isquiotibiales, a través del peso muerto rumano y de variantes de curl con la cadera flexionada, también cuentan con estudio directo. Y el bíceps, mediante el curl inclinado con el hombro en extensión, es el tercer caso donde el efecto se investigó de manera específica.

Para el resto de los grupos musculares, lo que existe es una extrapolación razonable del principio: seleccionar ejercicios que carguen el músculo en longitudes largas debería producir el mismo tipo de ventaja. Es una hipótesis con buen fundamento mecánico, pero es una extrapolación, no un hallazgo verificado.

La distinción no es un tecnicismo académico. Cuando alguien afirma en redes que hay que entrenar todos los grupos musculares en posición estirada porque está demostrado, está tomando tres músculos estudiados y proyectándolos sobre un cuerpo entero. Puede que tenga razón. Pero decir que está demostrado es falso, y lo que se pierde con esa exageración es la capacidad de la audiencia de distinguir entre lo que sabemos y lo que suponemos.

Cómo se aplica

Bajado a decisiones concretas.

Elegí el ejercicio por la longitud del músculo, no cortes el rango abajo y controlá la excéntrica.
Elegí el ejercicio por la longitud del músculo, no cortes el rango abajo y controlá la excéntrica.

Lo primero es elegir el ejercicio pensando en la longitud del músculo, no solo en el músculo. Para gemelos, la elevación sentada permite una dorsiflexión mucho mayor que la versión de pie con el talón apenas por debajo del escalón. Para isquiotibiales, los ejercicios de cadera flexionada llevan el músculo a longitudes que el curl acostado no alcanza. Para bíceps, el curl inclinado con el brazo colgando por detrás del tronco carga la porción larga en una posición que el curl de pie no toca.

Lo segundo es no recortar el rango en la parte baja. Este es el error más común y el más costoso, porque justamente la zona que se elimina cuando alguien acorta el recorrido por comodidad es la que concentra el estímulo más valioso. Es mejor bajar el peso y llegar abajo que sostener la carga cortando el rango.

Lo tercero es controlar la fase excéntrica hasta el estiramiento completo, en lugar de dejar caer el peso y frenarlo en el último tramo. El rebote en la posición baja hace exactamente lo contrario de lo que buscamos: descarga la estructura en el punto donde queremos que soporte tensión.

Y una advertencia sobre progresión: cargar un músculo en su posición más alargada con peso alto, de golpe, en alguien que nunca lo hizo, es una receta para molestias. La adaptación del tejido conectivo a esa posición lleva tiempo. La progresión sensata es introducir el rango completo con cargas conservadoras y subir el peso después, no al revés.

Por qué esto tardó tanto en llegar

Hay una pregunta razonable frente a todo esto: si el principio mecánico es tan simple, ¿por qué no se discutía hace veinte años?

Parte de la respuesta es que la conversación sobre rango de movimiento estuvo capturada durante mucho tiempo por otro debate, el de completo contra parcial. En ese marco, «parcial» significaba una sola cosa: la media repetición que hace el que carga demasiado peso y no baja. Se comparaba rango completo contra ese parcial acortado, el completo ganaba, y el tema se daba por cerrado.

Lo que faltaba era separar los parciales en dos categorías distintas según dónde ocurren. Un parcial que trabaja la mitad superior del recorrido y un parcial que trabaja la mitad inferior no son la misma intervención, aunque compartan la palabra. En cuanto la investigación empezó a compararlos entre sí en lugar de meterlos en la misma bolsa, apareció la asimetría.

La otra parte de la respuesta es de instrumentación. Detectar diferencias regionales de crecimiento dentro de un mismo músculo requiere medir en varios sitios, y eso se volvió accesible con imagen de mejor resolución. Los estudios viejos medían un punto y reportaban un promedio; si la ventaja se concentraba en una región específica, quedaba diluida.

Cómo cambia la selección, grupo por grupo

El principio se vuelve útil recién cuando se traduce a ejercicios concretos. Cuatro ejemplos, con el estatus de evidencia declarado en cada caso.

En gemelos, la comparación entre la elevación de talones sentado y la de pie es la más clara. Sentado, con la rodilla flexionada, el gastrocnemio queda en insuficiencia activa y el sóleo asume el trabajo; de pie, con la rodilla extendida, el gastrocnemio trabaja en mayor longitud. A eso se suma cuánto se permite descender el talón. La versión que combina rodilla extendida con dorsiflexión profunda es la que carga el gastrocnemio en su posición más alargada. Este es de los casos con estudio directo.

En isquiotibiales, la diferencia entre el curl acostado y los ejercicios de cadera flexionada es de las más marcadas del cuerpo. Los isquiotibiales cruzan dos articulaciones, con lo cual su longitud depende simultáneamente de la cadera y de la rodilla. El peso muerto rumano y las variantes de curl con la cadera flexionada llevan el músculo a longitudes que el curl acostado convencional nunca alcanza. También cuenta con estudio directo.

En bíceps, el factor es la posición del hombro. La porción larga cruza la articulación del hombro, así que con el brazo colgando por detrás del tronco, como en el curl inclinado, el músculo trabaja alargado desde el inicio del recorrido. El curl predicador hace lo contrario: coloca el hombro en flexión y trabaja el rango acortado. Los dos son ejercicios válidos, pero no son intercambiables. Este también tiene estudio directo.

En cuádriceps, pectoral, dorsal y el resto, el razonamiento se puede aplicar con los mismos criterios anatómicos, pero acá estamos extrapolando. La sentadilla profunda carga el cuádriceps en más longitud que la extensión de rodilla en su porción final; la apertura con mancuernas carga el pectoral en más longitud que el cierre en polea. Es sensato, es coherente con el mecanismo, y no está verificado con la misma solidez.

Lo que este principio no dice

Cuatro aclaraciones para no estirar la conclusión.

No dice que el rango parcial acortado sea inútil. Produce hipertrofia. Produce menos, en las comparaciones disponibles, pero no es cero, y sigue teniendo aplicaciones específicas para casos de dolor articular o limitaciones de movilidad.

No dice que haya que estirar el músculo pasivamente antes de entrenar, ni que el estiramiento estático produzca hipertrofia por sí mismo en dosis normales. La discusión es sobre bajo qué longitud se aplica la carga, no sobre elongar por fuera del entrenamiento.

No dice que todos los ejercicios de un programa tengan que hacerse en posición alargada. El músculo se beneficia de trabajo en distintas longitudes y hay ejercicios excelentes que simplemente no cargan en estiramiento.

Y no dice que este sea un mecanismo aparte. La razón por la que la posición alargada funciona no es misteriosa: es más tensión mecánica sobre la misma estructura. Es el mismo mecanismo de siempre, aplicado con más criterio.

Lo que te llevás

La longitud a la que se carga un músculo es una variable de selección de ejercicios, igual que el patrón de movimiento o la curva de resistencia. Ignorarla significa dejar estímulo sobre la mesa sin ningún beneficio a cambio.

La evidencia directa está en gemelos, isquiotibiales y bíceps. Para el resto de los grupos, aplicar el principio es razonable, y decirlo como extrapolación en lugar de como certeza es lo que separa a un profesional de un repetidor de titulares.

En la práctica se resume en tres cosas: elegí el ejercicio por la longitud, no cortes el rango abajo, y controlá la excéntrica hasta el final del recorrido. Nada de eso cuesta dinero ni requiere equipamiento nuevo. Solo requiere elegir distinto.

Hay algo más que vale la pena notar, y es de método antes que de fisiología. Este tema es un buen ejemplo de por qué conviene desconfiar de los principios que se enuncian sin condiciones. La versión de redes de todo esto es «entrená en estiramiento», cuatro palabras que suenan a ley universal. La versión honesta necesita declarar en qué músculos se estudió, contra qué se comparó, y qué parte es extrapolación. Es menos vendible y es la única que te permite saber qué hacer cuando el caso que tenés adelante no se parece al del estudio.

Referencias

Maeo, S., y colaboradores (2023). Trabajo sobre hipertrofia en función de la longitud muscular durante el entrenamiento de fuerza.

Pedrosa, G. F., y colaboradores (2022). Efecto del rango de movimiento parcial en posición alargada sobre la hipertrofia del cuádriceps.

Wolf, M., y colaboradores (2023). Rango de movimiento y adaptaciones hipertróficas al entrenamiento de fuerza.

McMahon, G., Morse, C. I., Burden, A., Winwood, K., y Onambélé, G. L. (2014). Impact of range of motion during ecologically valid resistance training protocols on muscle size, subcutaneous fat, and strength. Journal of Strength and Conditioning Research.

Este artículo desarrolla una de las decisiones que se trabajan en la Diplomatura en Hipertrofia Basada en Evidencia: 36 clases donde cada recomendación viene con su fuente, su tamaño de efecto y su límite declarado.

Me gusta

Comentarios

Crear nueva publicación

Necesitas estar conectado para acceder a esta página.

Necesitas estar conectado para acceder a esta página.

Iniciar sesión